
No pensaste jamas Ricardo que la guarra de Raquel se iba animar a darte una chupada de pollas como vos querías, la verdad que nos costo bastante convencerlas pero como sabíamos que era la única manera de ponerte cachondo le dimos unas clases magistrales según dice. Ella estaba dispuesta a todo por una follada ya no se aguantaba las ganas de tener ese rabo entre sus piernas.
